quién tiene que

invertir

Cuando gastamos menos de lo que ingresamos, generamos ahorro. Este puede darse por múltiples motivos: un aumento de nuestros ingresos recurrentes (un empleo mejor remunerado), una disminución de nuestros gastos (terminar de pagar una hipoteca), una indemnización, un premio de lotería, una herencia, la venta de una empresa o una propiedad...

Pero también podemos —debemos— forzarnos a iniciar el ahorro lo antes posible a lo largo de nuestra vida profesional. Ahorrar para el futuro, para nuestro retiro, para un capricho, para pagar la educación de nuestros hijos o para hacer frente a un imprevisto. Todos tenemos claro que el Estado no podrá garantizarnos un determinado nivel de vida el día de mañana y, por tanto, debemos ser nosotros, con nuestro ahorro, los que tratemos de salvaguardar ese nivel.

En el momento que generamos ese ahorro es cuando debemos plantearnos qué hacer, cómo invertir.
 
¡regístrese en nuestra área privada!